domingo, 2 de febrero de 2014

Mima tu autoestima: ¡Quiérete!

“El éxito más grande es la aceptación de uno mismo” Ben Sweet


La autoestima es un sentimiento de aceptación y cariño hacia uno mismo, que nos lleva a valorarnos y querernos. Es la medida en que la imagen que tenemos de nosotros mismos nos gusta. El nivel de autoestima es esencial para cualquier ámbito de nuestra vida, y es uno de los factores determinantes de nuestra felicidad y de los logros alcanzados.

Las personas que se enfrentan a una situación de desempleo pueden tener pensamientos tales como “ya no valgo”, “quien me va a querer a mi” “eso ya no lo sé hacer”, “es demasiado difícil”. En un primer momento, se puede pensar que esto afecta únicamente a la autoestima académica o profesional y puede ser cierto; si bien, una situación prolongada suele dañar la autoestima global con graves consecuencias.

Según Pope y Craighead (1996) existen 5 áreas de autoestima en la vida de las personas:

1.- Autoestima global: Es la evaluación general de todas las áreas importantes de la vida y como resultado obtenemos una valoración general positiva o negativa de uno mismo: Estoy satisfecho, contento, o estoy insatisfecho conmigo mismo y mis cualidades en general.

2.- Autoestima social: Hace referencia a la satisfacción en el área de las relaciones sociales y personales, sin necesidad de ser líder, ni popular.

3.- Autoestima académica o profesional: Es la valoración como estudiante y/o profesional, se trata de valorar la satisfacción y la valía en este ámbito en general “soy un buen profesional” “soy inteligente” “tengo facilidad para los aprendizajes”,etc.

4.- Autoestima familiar: Son los sentimientos como miembro del grupo de referencia familiar ("soy buen hijo", "me quieren" "son compresivos conmigo y me apoyan", etc)

5.- Autoestima e imagen corporal: Es la satisfacción personal en aspectos físicos y en habilidades físicas. Si cada uno se considera guapo/a, atractivo/a, habilidoso/a, etc.

La valoración de cada una de estas áreas depende de uno mismo, no es algo heredado sino aprendido a lo largo de toda nuestra existencia a través del contacto con nuestro entorno (familia, amigos, compañeros, pareja..etc), de nuestros éxitos y fracasos, de lo que nos dicen y lo que no nos dicen, del amor y los desengaños vividos, de los miedos y de los triunfos, de los aprendizajes y dificultades, etc. Todo esto forma una imagen interna sobre cómo somos, identificándonos con una serie de adjetivos, cada uno de los cuales tiene detrás una historia previa.

Imaginemos que una persona se define como inteligente, es probable que detrás de este adjetivo existan acontecimientos que validen esta creencia; por ejemplo, los profesores a través de excelentes notas, los padres con halagos, una determinada posición jerárquica dentro de una empresa, etc. En definitiva cada “tarjeta”, cada creencia acerca de nosotros viene determinada por las experiencias previas y las emociones asociadas a las mismas.

La autoestima es modificable y se desarrolla a lo largo de toda la vida, si bien es cierto, que el ser humano tiende a buscar confirmación de lo que piensa y suele ser reacio a los cambios, por lo que el filtro que utiliza es el que ya viene usando. En el ejemplo se ha utilizado un adjetivo positivo, pensemos ahora en algo negativo, alguien que se define como desgraciado/a ¿qué hará? Buscará confirmación de esas ideas en su entorno; por ejemplo: “nunca me llaman para entrevistas”, “seguro que rompen mi currículum”, “me tuvo que tocar a mi”, etc, obviando otras situaciones u opiniones contrarias a esto.

Una buena autoestima posee importantes beneficios entre los que se destacan:

1.- Condiciona el aprendizaje favoreciendo la predisposición hacia lo nuevo, la integración de conocimientos, la perseverancia en los objetivos.

2.- Ayuda a superar dificultades personales gracias a la visión positiva de nosotros mismos y a la confianza en nuestras capacidades.

3.- Determina la responsabilidad de nuestra vida y nuestras decisiones tomando el control de la misma.

4.- Incrementa la creatividad al sentir seguridad en nuestras capacidades y resultados.

5.- Favorece la autonomía personal y emocional en las relaciones, creando lazos sólidos desde el respecto y el reconocimiento del otro.

6.- Garantiza un desarrollo y una proyección futura a través de la modificación y regulación de las creencias hacia nosotros mismos.

Walter Riso nos facilita una guía para “enamorarnos de nosotros mismos” a través del siguiente vídeo.


Y recuerda:
ü  LA AUTOESTIMA PUEDE MODIFICARSE.  
ü  SU DESARROLLO DEPENDE DE TI.
ü  EL PRESENTE MODIFICA EL PASADO.
ü  SERÁS LIBRE, RESPONSABLE Y FELIZ.

2 comentarios:

  1. SOY OPTIMISTA PERO NO QUITA QUE CIERTAS SITUACIONES ME AFECTAN Y ME APAGAN APAGAN MI ALEGRÍA TEMPORALMENTE

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  2. El matiz que veo importante es que hablas de temporalidad y eso es bueno, significa que posees los recursos,herramientas y apoyos para "reactivarte". Un fuerte abrazo

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